jueves, 5 de marzo de 2015

Right to work: sí a los sindicatos pero sin imposiciones antidemocráticas

En Estados Unidos un total de hasta 22 Estados han aprobado hasta la fecha una legislación conocida como Right to work. Dicha legislación está suponiendo un cambio en el modelo de relaciones laborales existente hasta la fecha en Estados Unidos. Un modelo que nada tiene que ver con el modelo de relaciones laborales vigente en Europa en virtud del cuál en las elecciones sindicales se plica un sisteam electoral de carácter proporcional y por tanto, la representación sindical en las unidades empresariales y administrativas se reparte de forma equivalente al porcentaje de votos obtenido por cada una de las candidaturas. Sin embargo en Estados Unidos el sistema de representación sindical es como el sistema de representación político y por tanto, las elecciones sindicales tienen lugar en base a un sistema electoral de carácter mayoritario, en virtud del cuál la representación sindical de las unidades emrpesariales y administrativas es ostentada de forma íntegra por la candidatura ganadora, con lo cuál los trabajdores se ven obligados a afiliarse y a financiar mediante cuotas al único sindicato existente en base a dicho sistema mayoritario. Sin embargo, tras este cambio que está empezando a tener lugar en la legislación laboral estadounidense en virtud al right to work los trabajadores no estarán obligados ni a formar parte ni a financiar a un sindicato ni si no lo desean. 

Los ordenamientos jurídicos de las democracias occidentales reconocen y garantizan la existencia de los sindicatos como entidades destinadas a defender los derechos de los trabajadores. La legalización e incluso institucionalización de los sindicatos supone el reconocmiento, la recompensa, el premio a una larga, atroz, sangrienta y justa lucha por la dignidad de los trabajadores que solos se hallaban completamente desprotegidos e indefensos en la defensa de sus derechos, razón que justifica su unión para defender de una forma más eficiente y eficaz sus derechos bajo la forma de sindicatos. Jurídicamente el reconocimiento de los sindicatos se plasma en el derecho de asociación sindical, en base al cuál los trabajadores tienen derecho a formar sindicatos y a formar parte de los mismos. El derecho de asociación sindical es exactamente igual al derecho de asociación política, en base al cuál desde el reconocimiento de los partidos como instrumento esencial democrático se reconoce el derecho de los ciudadano a formar o a afiliarse a los mismos. Por tanto, la libertad sindical como la libertad política al enmarcarse en el seno de ordenamientos jurídicos democráticos parten del reconocimiento del derecho tanto a formar parte como a no formar parte de partidos y sindicatos pese al carácter esencial de los mismos, pues la obligación de formar parte de los mismos supondría una negación de la libertad del mismo calibre que la obligación pretérita de no formar parte de los mismos que nos situaría en un ordenamiento jurídico dictatorial, pues es tan propio de las dictaduras prohibir formar parte de partidos y sindicatos como obligar a formar parte de ellos, dado que una de las características esenciales de las dictaduras consiste en el encuadramiento obligatorio de los ciudadados en organizaciones políticas y sindicales a cambio del reconocimiento de ciertas ventajas que en las democracias les están reconocidas por el simple hecho de ser seres humanos, sin necesidad de cumplir requisito alguno. Por tanto, esta reforma del sistema de relaciones laborales que está teniendo lugar en Estados Unidos es un hecho altamente positivo, pues con votar a un partido o sindicato es suficiente para beneficiarse del programa propuesto por los mismos. La integración en ellos es un hecho absolutamente voluntario que no expresa más que un mayor grado de compromiso, no un privilegio.




domingo, 6 de abril de 2014

Centrismo y forma de gobierno

La teoría política establece que todo sistema democrático puede presentar dos posibles formas de gobierno: república o monarquía. A partir de aqui cada una de estas formas de gobierno puede presentar distintas modalidades pero una democracia puede verse encarnada tanto en la republica como en la monarquía

La república nace en la Antigua Roma como alternativa a la monarquía presentándose como una forma de gobierno ideal capaz de combinar las virtudes de la aristocracia y de la democracia pero no era propiamente una forma de gobierno democrática tal y como se conocía la democracia en la Antigua Grecia. Tras el asesinato de Cicerón, la subida al poder de Julio César y el asesinato de este último la república desaparecerá para dar nuevamente paso a la monarquía imperial. 

La Monarquía nace en la noche de los tiempos fruto de la organización tribal de las sociedades primitivas bajo la cual se consagra el poder de un caudillo cuya legitimidad se fundamenta en motivos bélicos y religiosos. Ni la monarquía ni la república fueron durante mucho tiempo formas de gobierno democráticas puesto que en ninguna de ellas la ciudadanía disfrutaba de poder decisorio dado que la monarquía era absoluta y la república aristocrática. 

A finales del siglo XVIII la república se erigió nuevamente en alternativa a la monarquía pero no en calidad de alternativa aristocrática al poder de una única persona sino como alternativa democrática al poder de una única persona. Sin embargo la monarquía también se transformó para convertirse en una forma de gobierno democrática puesto que logró aunar en su seno el parlamentarismo como esencia de la soberanía popular y la naturaleza hereditaria de la monarquía, con lo cuál una democracia también puede presentarse bajo la forma de una monarquía parlamentaria

Dada la compatibilidad de la república y de la monarquía con la democracia el centrismo no es en esencia ni monárquico ni republicano sino todo lo contrario. En materia de formas de gobierno el centrismo apuesta por la accidentalidad apoyando indistintamente a la monarquía o a la republica como forma de gobierno de un determinado país en función de su utilidad para el mismo. 

sábado, 5 de abril de 2014

DIKO: fidelidad al legado de Makarios

DIKO: fidelidad a la obra
de Makarios 
El legado del pensamiento y de la obra de Makarios tuvo como resultado el nacimiento del partido centrista DIKO (Partido Demócrata) creado por Sypros Kyprianou ministro de Asuntos Exteriores durante la etapa de Makarios como Presidente que se convirtió en 1977 en Presidente de Chipre ejerciendo este cargo entre 1977 y 1988. DIKO también ha dado otro Presidente a Chipre siendo este Tassos Papadopoulos quien ejerció el cargo entre 2000 y 2008.

Pese a haber dado dos presidentes a Chipre DIKO nunca ha ganado unas elecciones legislativas manteniéndose desde su fundación como tercera fuerza política del país clave para determinar el color gubernamental alternando su apoyo entre los comunistas de AKEL y los conservadores de DISI. Su trayectoria ha representado un ejemplo de fidelidad a los principios representados por Makarios: reunificación de Chipre, convivencia en un mismo país de griegos y chipriotas y neutralismo con múltiples puentes tendidos a nivel exterior (Unión Europea, Commonwealth, Rusia y Movimiento de los No Alineados). 

viernes, 4 de abril de 2014

Makarios: el padre del centrismo chipriota

Makarios: su sueño frustrado fue la
unidad y reconciliación entre turcos y griegos
de Chipre siendo odiado por ambos 
Michail Cristodolou Mouskos más conocido como Makarios fue un sacerdote ortodoxo chipriota que en 1950 ascendió a la categoría de jefe de la Iglesia Ortodoxa Chipriota. Este hecho coincidió con el inicio de la lucha por la independencia de la isla contra los ingleses siendo reconocido por los chipriotas como su líder natural. Makarios era entonces partidario de la incorporación de la isla a Grecia circunstancia que la presión de los turcos residentes en la isla imposibilitó forzando a Makarios a cambiar de opinión y apostar por un Estado independiente hecho finalmente logrado en 1960. Makarios ganó las primeras elecciones presidenciales celebradas en la isla y apostó firmemente por la unidad y la armonía en la convivencia de turcos y griegos circunstancia que le llevó en 1963 a reformar la constitución para permitir que una y otra comunidad pudiesen acceder a todos los cargos oficiales. 

Sin embargo este hecho le llevó a ganarse la animadversión de ambas comunidades. Los griegos le consideraron un traidor y los turcos de beneficiar a los griegos abandonando el gobierno. A nivel exterior apostó por la neutralidad de la isla forjando una buena relación con la Commonwealh y con el Movimiento de los No Alineados del que se convirtió en una figura destacada. Pese a contar con un respaldo abrumador entre los grecochipriotas, hecho demostrado en su reelección en 1968 y 1973, las relaciones con Grecia empeoraron súbitamente a partir de la llegada al poder de la dictadura de los Coroneles a quienes no les gustaba Makarios por su independencia apostando firmemente por la desestabilización de Chipre y su anexión a Grecia. Para ello reconstruyeron la guerrilla que luchó contra los ingleses rebautizándola como EOKA B pero aun así no lograron ni desestabilizar la isla ni derrocar a Makarios hasta que en 1973 promovieron un golpe de Estado que derrocó a Makarios conduciéndolo al exilio. Turquía consideró este hecho como una violación de la soberanía de la isla de la que era pais garante junto a Grecia y al Reino Unido procediendo a la invasión y anexión del norte de Chipre. Como consecuencia de la victoria militar turca la dictadura griega cayó regresando la democracia al país heleno y la normalidad constitucional a Chipre pero Makarios ya no sería presidente siendo sustituido por Glafcos Clerides. Pese a regresar a Chipre no logró su gran objetivo de reconciliación y unidad entre turcos y griegos muriendo en 1977. 


sábado, 8 de marzo de 2014

La Unión de Centro Democrático: la tercera frustrada experiencia centrista griega

Georgios Mavros: su falta de carisma
y la creación del PASOK arruinaron
la tercera y definitiva experiencia centrista griega
Tras la caída de la dictadura de los coroneles la democracia regresó a Grecia en 1974 bajo la forma de una república. El centrismo reapareció bajo la misma denominación de Unión de Centro encabezada por Gregorios Mavros que en las elecciones de 1974 perdió frente a los conservadores de Nueva Democracia que obtuvieron una aplastante mayoría absoluta. Sin embargo en un clima político absolutamente renovado y opuesto a la crispación que dominó durante el período de la monarquía Nueva Democracia formó un gobierno de unidad nacional en el que participaron los centristas que fueron la segunda fuerza más votada. El partido fue rebautizado en 1976 como Unión de Centro Democrático pero en las elecciones de 1977 experimentaron un fuerte retroceso perdiendo la mitad de sus votos como consecuencia de la creación por Andreas Papandreu, hijo de Georgios Papandreu, del PASOK fuerza de orientación socialista que como consecuencia de su carisma personal y de la falta de dicha cualidad por parte de los líderes de la UCD acabó privando al centrismo de buena parte de los votos de la antigua UC. Los dirigentes de la UCD empezaron a desembarcar en el PASOK y la debacle definitiva del centrismo griego llegó en las elecciones de 1981 cuando tan sólo obtuvo un 0,7% de los votos convirtiéndose en una fuerza extraparlamentaria y marginal.

Actualmente la Unión de Centro Democrático sobrevive pero integrada en SYRIZA una coalición de izquierda radical. En 1992 nació un nuevo partido centrista llamado Unión de Centro recuperando el nombre del histórico partido encabezado por Papandreu con irrelevantes resultados. Pese a la marginalidad de su partido su líder Vassilis Leventis es conocido entre los griegos por sus acendradas críticas al establishment político griego formado por PASOK y ND. Sin embargo su carisma se basa más en razones cómicas que en razones serias situación que no le da opciones de poder reflotar al centrismo pese a la grave crisis política por la que atraviesa actualmente Grecia con la III República haciendo aguas como consecuencia de la corrupción y la gravisima crisis económica que atraviesa el país. De entre los dos grandes partidos griegos el PASOK es el que peor está hasta el punto de obtener los peores resultados de su historia en las últimas elecciones de 2012 alcanzando apenas el 12% de los votos. A lo largo del último año la situación del PASOK se ha agravado hasta el extremo de que muchas personalidades importantes de este partido lo están abandonando para seguir diversos destinos. Como fue el PASOK el partido que asumió el espíritu centrista griego dado el carisma de Andreas Papandreu su disolución podría reavivar la posibilidad de que el centrismo volviera a disfrutar de expresión política propia en Grecia. 

La Unión de Centro: la segunda experiencia centrista en Grecia

George Papandreu: fundador
de la Unión de Centro
Tras el fracaso de la primera experiencia centrista en Grecia en 1961 el veterano político Georgios Papandreu tras haber formado parte del Partido Liberal, crear en 1935 un partido socialista y en 1950 un partido con su propio nombre regresó a la escena política griega logrando la unificación de las distintas corrientes progresistas griegas bajo la Unión de Centro. Dicho partido integraba a centristas, liberales y agrarios con el objetivo de superar las divisiones y luchas intestinas que hicieron fracasar a los gobiernos progresistas griegos entre 1950 y 1952 siendo sistemáticamente derrotados frente a los conservadores. En las elecciones de 1961 se convirtieron en segunda fuerza política siendo nuevamente derrotados frente a los conservadores pero en cambio lograron su primera victoria en las elecciones de 1963 ascendiendo al poder con Papandreu como primer ministro. En 1964 se celebraron nuevamente elecciones y lograron una victoria aplastante con mayoría absoluta. El centrismo disponía de una segunda oportunidad para superar las divisiones que habían conducido al fracaso a la Unión de Centro Nacional Progresista. Pero si bien el centrismo logró superar las divisiones que hicieron fracasar a la UCNP la monarquía seguía lejos de la neutralidad y manteniendo su clara parcialidad a favor de los conservadores con la ayuda de varios disidentes de la UC el rey Constantino I destituyó a Papandreu dando lugar a una sucesión de inestables gobiernos que se sucedieron sin orden y concierto hasta dar lugar en 1967 a un Golpe de Estado que puso punto y final a la democracia y con ella a la monarquía parlamentaria. El centrismo había fracasado por segunda vez en Grecia. 

El nacimiento del centrismo en Grecia: reconciliación nacional y heterodoxia

El nacimiento del centrismo en Grecia tuvo lugar en 1949 con la fundación de la Unión de Centro Nacional Progresista fundada por Nikolaos Plastiras un prestigioso militar ex liberal que fundó este partido con el objetivo de representar el objetivo de la reconciliación nacional en un país que tras una sangrienta II Guerra Mundial y la terrible ocupación alemana tuvo que hacer frente a una no menos sangrienta guerra civil entre liberales y conservadores por un lado frente a comunistas por otro entre 1946 y 1949 que se saldó con la victoria de liberales y conservadores implicando este hecho la consolidación de la democracia en Grecia adoptando la forma de una monarquía parlamentaria. 

Nikolaos Plastiras: fundador del centrismo
en Grecia bajo el ideario de la reconciliación
nacional 
En 1950 se celebraron las primeras elecciones tras la guerra y dado las mutuas suspicacias existentes entre liberales, conservadores y comunistas que impedían una reconciliación nacional efectiva Plastiras decidió concurrir a las elecciones bajo las siglas de la UCNP vinculando al centrismo con la idea de la reconciliación nacional y la realización de políticas heterodoxas que no habían gustado nada al Reino Unido tras el fin de la II Guerra Mundial cuando Plastiras fue primer ministro viéndose obligado a dimitir por la presión británica que en lo referente a Grecia confiaban más en la monarquía y en los conservadores. Pese a la victoria de los conservadores del Partido Popular estos no pudieron formar gobierno y se formó un gobierno tripartito encabezado por los liberales del que formó parte la UCNP. La inestabilidad condujo a nuevas elecciones que se celebraron en 1951 en las que la UCNP mejoró sus resultados convirtiéndose en la segunda fuerza política de Grecia. Pese a la victoria de los conservadores de la Unión Griega no pudieron formar gobierno y los centristas accedieron al poder formando un gobierno de coalición junto a los liberales presidido por Plastiras. Pero la inestabilidad sacudió de nuevo al gobierno progresista formado por centristas y liberales convocándose nuevas elecciones en 1952 en las que pese a presentarse en coalición y mejorar sus resultados perdieron frente a los conservadores que obtuvieron una victoria aplastante con una mayoría absoluta no menos aplastante. Nikolaos Plastiras se retiró de la actividad política muriendo poco tiempo después pero la UCNP siguió viva y en las elecciones de 1956 se integró en la Unión Democrática Liberal junto a liberales, izquierdistas y agrarios. Si bien la UDL obtuvo la victoria alcanzó menos diputados que los conservadores gracias a las peculidaridades de un sistema electoral que estos diseñaron ex profeso para obtener la victoria. Tras la derrota la UDL se disolvió siguiendo sus componentes caminos distintos pero la Unión de Centro Nacional Progresista también se disolvió fracasando la primera experiencia centrista en Grecia. En una monarquía parlamentaria carente de neutralidad y favorable a los conservadores el objetivo de la reconciliación nacional brilló por su ausencia circunstancia que junto a las rivalidades internas explica el fracaso de un centro que tuvo el poder en sus manos y no supo aprovechar su oportunidad.